• Alumno: Profesor como vamos a hacer?
  • Docente: mentalmente, “que vamos a hacer de qué?, ahora que fue lo que pasó” (ni por favor, ni buenos días, ni nada).
  • Docente: A qué se refiere señor?
  • Estudiante: Si profesor cómo vamos a hacer con esas notas tan malas de éste primer parcial?
  • Docente: Pues hay que estudiar, todo lo que se preguntó en el parcial estaba resaltado en la presentación, que también les entregué y en las 3 socializaciones que tuvimos. Es decir: si tomaste nota y asististe y leíste, no debería haberte ido mal.
  • Estudiante: capea la indirecta y replica; “si profesor, pero que vamos a hacer para recuperar esa nota?”
  • Docente: Señor, estudiar!, tienes todavía 3 cortes más para recuperarla, ésta apenas es la primera evaluación.
  • Estudiante: Pero profesor podemos hacer un trabajo para mejorarla…
  • Docente: Señor. Estamos en la universidad, ya no estamos en el colegio, y no hago recuperaciones, ni cursos, ni trabajos remediales.
  • Estudiante: haciendo una mueca de desagrado, masculla “gracias” y se va del salón.
  • Estudiante: 15 días después, envía una carta diciendo que habla a nombre de “una mayoría” del curso, que se quejan de la pedagogía, y que por ello van mal…
  • Docente: Habla con el director, preocupado por la carta
  • Director: “No pasa nada profesor” , pero al semestre siguiente no contrata al docente.

LA LISTA PARA LEGAR A SER UN MAL PROFESOR DE DISEÑO

Continuemos con la lista; nos habíamos quedado en poner tarea y a leer al final de clase. Los puntos siguientes, tienen que ver con temas espinosos, y por ello quiero reiterar, que hablo a nombre propio, y derivado de mi experiencia; no se puede generalizar, claro que no.

Vamos a hablar de las relaciones interpersonales, las formas de interacción con los estudiantes en el día a día dentro y fuera del aula de clase. Y efectivamente, recuerden que estos consejos, son “en reversa” (como diría mi tia). Entonces, la lista:

Por favor utilice sólo el canal de comunicación reglamentario, (el email institucional):

El email, es uno de los factores de stress. Y del consabido trabajo adicional en casa, ese que no se paga porque no lo contempla ninguna nómina. Pero igual llegó para quedarse, así que si usted quiere seguir subiendo puestos en nuestra lista impopular, por favor no se le ocurra darle el teléfono a los estudiantes, ni aceptarlos en el whatsapp, ni el email personal, y por supuesto, mucho menos las redes sociales.

Eso les causará la suficiente frustración para seguir albergando sus desamores en nuestro nombre; ya que no podrán enviarnos esas excusas insulsas de último minuto al teléfono para no asistir a clase, y después también poder escribir un email disfrazado de diligencia donde con toda la “cachaza” del mundo, pretenden que usted los ponga al día, así como si se tratará de una enseñanza personalizada individual (por ejemplo un sábado o domingo a la tarde, para el trabajo que lleva más de ocho días puesto y que debe entregarse al día siguiente a las 7 am).

Mantenga las distancias

Sepa mantener las distancias, usted el profesor, no es el coleguita de los estudiantes. Manténgase siempre en su lugar, siempre las buenas maneras, y la simpatía pero no deje que los estudiantes piensen que usted es su igual. Hágales saber que su clase se respeta, y que el responsable del orden y la dirección del curso es usted.

Por supuesto, evite, salir con los estudiantes: asados, lunadas, parrandas o salidas casuales y más aún, no se involucre sentimentalmente con sus estudiantes, prohibido totalmente.

Tomado de “El fenomeno de las fiestas clandestinas de los estudiantes Erasmus”. Crónica El Español

Paradójicamente, aunque esto parezca un buen consejo, en realidad, en múltiples ocasiones, cumplirlo, lo pondrá a usted en la lista de los profesores, a los que se referirán con los clásicos apelativos de: creído, pretencioso, petulante, antipático o “comemierda”.

Exija que los estudiantes se desconecten de su teléfono móvil y pongan atención

Este es un factor infalible para seguir en cabeza de lista: durante la clase, antes y después, y cada vez que vea a alguien de cabeza en su celular, pídale que lo deje, y que ponga atención. Quédese callado sin más y mire fijamente a quien otra vez, a pesar de habérselo solicitado antes a otro estudiante, de nuevo se aísla en su teléfono celular; es más, puede combinar ésta técnica, con la anterior (primera entrega de este mismo post) de repreguntar en tiempo real, así, adicional a la incomodidad, de hacer que el estudiante haga algo contra su voluntad, usted estará ganándose más “amigos” por esa popularidad “en reversa” cada vez creciente.

En una clase de gestión de proyectos para diseño gráfico, recuerdo que tenía un estudiante, quien básicamente tenía dos comportamientos, el primero: era muy distraído, y el segundo, no despegaba sus ojos del teléfono móvil, era mi segunda o tercera clase, y hubo un momento, en que me quedé callado mirando al estudiante, hasta que se dignará levantar la cabeza del teléfono, después de largos minutos, por fin, percibió que algo no andaba bien, para encontrarse con que Yo lo estaba mirando fijamente; ante lo cual, el estudiante, muy orondo y digno, se enoja, e interviene en voz alta, para reclamarme, que Yo no debía solicitarle a nadie que dejara su teléfono celular dentro de la clase, porque: “El había pasado en 4.8 otra materia, y que allí siempre le ponía atención al celular y no al profesor” (Así que Yo era un fastidioso, haciendo lo que Yo hacía).

Francia prohíbe el uso del celular en los colegios

Cuando evalúe, sea exigente, no deje ningún detalle sin ser evaluado.

Cuando evaluamos y somos evaluados, confrontamos nuestros criterios y nuestra particular manera de ver el mundo, estamos preparados para aceptar esas otras visiones? Confrontar ideas

Evaluar, es otro de los grandes factores que le suman a nuestra lista, evaluar en diseño cada vez se ha hecho más difícil, especialmente si tenemos en cuenta, varios aspectos (Entonces, en éste orden de ideas, tome cada punto, y desarróllelo en sus evaluaciones, y verá que no habrá pérdida, si los cumple todos, usted seguirá cabalgando en los primeros lugares de nuestra lista):

  • Confrontamos criterios: el del docente al del alumno
  • Los alumnos de hoy día manejan una tolerancia al fracaso de cero.
  • Los estudiantes no esperan la evaluación de un profesional, sino la de su colega, la de su igual.
  • Los estudiantes paulatinamente, le han perdido el respeto por la idoneidad de la persona que le ponen como docente; a menudo escuchamos estas expresiones que hacen carrera: “cualquiera puede ser docente”, y “el que se dedica a la docencia, es porque profesionalmente no es bueno”
  • Diga claramente que algo de lo hecho está mal y tiene deficiencias en tales o cuales aspectos específicos.
  • No acepte, correcciones y/o asesorías por email, recuérdeles que es un curso presencial, y que las horas de clase están para ello.
  • No acepte excusas rápidas, cuando los estudiantes están presentando un proyecto, que usted sabe que son simples formas de escape a su responsabilidad.
  • Importante que usted, no le de espacio, a las excusas del tipo, “lo que sucede es que el compañero tal, no cumplió”, o “el compañero X, no trajo la parte que le correspondía”, ni siquiera las escuche, y si no hay forma de hacerlo, hágales saber que ellos fueron quienes escogieron el grupo de trabajo, y que tuvieron tiempo de cambiarlo antes del día de la presentación, cuando efectivamente, ya no se pude hacer nada.

Sea estricto, sea puntual, sea exigente en el cumplimiento de las responsabilidades

Especialmente importante si usted, observa la puntualidad inglesa, es decir “10 minutos antes de la hora, es un poco tarde”. Eso, en lo referente a llegar a la clase, pero también sea puntual en lo que exige, en las fechas de entrega, en el nivel y en la calidad de los entregables no deje nada al garete, establezca condiciones, hasta en el formato y sus dimensiones, la forma de emplazamiento y presentación, etc.

Los estudiantes interpretarán que usted, los está persiguiendo, y obviamente reaccionarán en consecuencia. Muy probablemente enviando cartas (lo más elaborado), porque la mala fama del boca en boca, hace tiempo estará haciendo carrera.

Evalúe el trabajo en equipo, en equipo! (de que otra manera?)

En el año 2015, tuve la oportunidad de dirigir uno de los grupos más irregulares que yo haya podido tener bajo mi tutela, eran todo un reto para lo convicción propia del placer de ser maestro. Este grupo tenía todos los ingredientes, pero especialmente, recuerdo a 3 muchachos, que se juntaron en un proyecto, que para el caso era de diseño de mobiliario con identidad de un taller de proyectos de diseño – industria:

Como lo manifestaba al principio, el tema de las asesorías y las correcciones de evolución y alternativas eran sumamente frustrantes, pues sólo uno de ellos lograba presentar algo, otro de los estudiantes, traía “garabatos”, sin siquiera manejar la tridimensionalidad, hechos de afán que quería presentar como trabajo formal, venía a la clase pero siempre sin hacer nada.

Lo que sucede al tratar de evaluar el trabajo en equipo

Los trabajos en grupo, exhiben unas lógicas que varían de acuerdo con la distancia al día de la entrega final, entre más se acerca la fecha límite, se van encontrando diversas pero muy definidas tipologías de sucesos, (aquí se las presento, tomando como fuente los eventos acaecidos con el grupo de estudiantes que les mencionaba):

  • Por lo general, los primeros problemas (excusas) que se empiezan a presentar, son los del estudiante ausente y que no cumple.
  • Seguidamente, ante la falta de trabajo grupal evidente, los que no han cumplido, aprueban sin más el trabajo del que medianamente ha tratado de hacer algo, que por lo general, adolece de muchas fallas, inconsistencias y faltas de definición. (y claro ya ha corrido un buen tiempo).
  • Entonces en éste caso el docente, que hace su papel, invariablemente les va a señalar que lo presentado hasta el momento “NO CUMPLE”.
  • Vienen entonces las reacciones, que en vez de ser asertivas para reforzar su compromiso, se transfieren al mismo docente, para echarle la culpa, y señalarlo de ser quien les obstaculiza el desarrollo del proyecto. Por lo general esta transición de pasar de la negación a la aceptación, toma aún más tiempo, ya que no lo lograrán dentro de la misma clase.
  • Posterior a la superación de la “fase de negación”de nuevo surgirá el tema del estudiante que no cumple, y los otros dos se le acercarán a usted a presentarle el problema, para que sea el profesor quien se los solucione, ante lo cual deberá contestarles lo siguiente (esto es clave para generar más puntos de impopularidad ), les dirá: “ustedes escogieron el grupo, ustedes soluciónenlo, díganle que ya no quieren trabajar más con El”, ellos no dirán nada y se irán con la cabeza gacha…
  • Y adivinen qué?, a la semana siguiente vendrán los 3 de nuevo, como si nada hubiera pasado. (Aquí hay una oportunidad buenísima para anotarse unos puntos extra: usted puede acercárseles y decirles, “oiga pero ustedes no me dijeron que no querían trabajar más con su compañero?” y váyase, para que empiecen a darse explicaciones).
  • Diga usted, unas 3 semanas antes de la entrega final, por fin presentarán algo apenas enfocado y decente, relativo a los objetivos del proyecto planteado. Usted entonces, para motivarlos, les dirá que tiene posibilidades pero que tienen que mejorarlo significativamente.
  • Mala táctica; ellos confundirán su comentario con debilidad y a partir de allí, ellos empezarán a cercarlo, en clase, en la oficina, y en cualquier espacio abierto, pues saben que lo que llevan no les va a alcanzar para pasar la materia, y le pedirán los clásicos trabajos de rescate, de ayuda, de mejora, etc.
  • ERROR! NO LE DIJE QUE NO LO HICIERA?, lo cogieron en la hora boba y usted accede a otorgarles dicha oportunidad y les dá un plazo perentorio para que presenten un excelente trabajo, que muestre su trabajo en equipo y el aporte exitoso de todos.
  • Pues nada de eso va a pasar, el trabajo no será ni siquiera bueno, de nuevo, el o los irresponsables del grupo, no trabajarán, y no harán su aporte al equipo, por ende el trabajo será un fracaso rotundo.
  • Y lo peor, los estudiantes fieles a su propia miopía, no habrán visto lo mismo que el docente, y querrán el máximo resultado por tan poco ofrecido, (es decir todo una estafa)
  • Entonces, prepárese: vendrán los reclamos; primero tímidos y luego airados, algunos groseros, o cómo me pasó, cuando en mi cubículo de trabajo frente a otros docentes, los estudiantes del grupo del que les estoy hablando, me tildaron de “poco hombre” al negarme a subir su nota definitiva.

La docencia, es un trabajo importante para la sociedad, pero lo es, en la medida en que dicha sociedad esté preparada para asumir los retos de la decencia, la ética, la honestidad y el respeto por el otro.

Si eso hace falta, entonces la docencia es poco más que un oficio sin un impacto real en el futuro, donde pesarán más líderes de opinión, algunos muy dudosos, como por ejemplo: “Los Influencers”

Miguel Angel Prada, 2020