El dolor de perder a una mascota, es algo totalmente duro e inconmensurable, Sólo tu sabes lo que tu animalito significaba para tí, y aunque las personas pretendan ser amables contigo mostrando empatía, todos sabemos en el fondo, que es muy difícil que eso pueda mitigar la pena que estas sufriendo.

Y es que éste suceso puede generar síntomas de dolor complicado y situaciones muy similares a las de los Trastornos por stress postraumático, según éste estudio (ver abstract) al menos un 30% de los dueños pueden sentir dolor y pena por más de seis meses, mientras que un no menos importante 12% de ellos, puede básicamente transformar sus vidas traumáticamente por la pena acaecida.

Eutanasia en las mascotas vs muerte natural

Influye enormemente la forma en que pierdes a tu mascota, ya que no es lo mismo que tu animalito se quede dormidito y simplemente se vaya pacíficamente, a tener que tomar la decisión de sacrificarlo para eliminar el dolor que les causan las severas patologías que muchos de ellos sufren debido en parte, a su propia genética.

Cuando tuve que sacrificar a mi perrito, un perro “ladrador”, quien no ladraba en realidad, pero que su raza tenía que ver con labrador, la decisión fué una muy difícil, lloré en aquel momento y aún hoy día en ciertos momentos siento la culpa de haberla tenido que tomar. Nunca estarás preparado para la pérdida de un ser querido, y mucho menos para la de uno, donde tu, eras todo su mundo, emocional y físicamente esa mascota vivía por y para ti. Muy duro!

Tu mascota, tu amigo, tu hijo…

Mateo, mi perro pinscher, vivió con nuestra familia por 12 años, hace 13 años se fué pero su recuerdo sigue vivo

Las fases a superar para asumir el duelo por la pérdida de tu mascota

Según Begoña Elizalde, sicóloga experta en terapia del duelo, la pena por la partida de tu mascota sufre un proceso con pasos claramente definidos, los cuales hay que solventar poco a poco para poder asumir un 100% que tu mascota se ha ido, incluso ella refiere que un tiempo prudencial puede incluso tomar años.

En las propias palabras de la terapeuta, todo se resume en “Respeto y tiempo”.

Puedes ver una interesante intervención de la experta citada, en éste video de Youtube

Duelo por la muerte de mi mascota, Begoña Elizalde 2020

Pasos a superar para asumir el duelo por la muerte de tu mascota

La Negación

Básicamente es cuando el evento trágico aún está muy cerca, y nosotros simplemente no podemos aceptarlo!. Para ello, nuestra experta recomienda, que nos deshagamos de las cosas que tu animalito usaba, sus juguetes, su camita, sus comederos, etc. Y también que nos demos tiempo para ocuparnos en otros asuntos que nos distraigan del duelo que estamos viviendo.

La expresión de los sentimientos – “El dejarlo Salir”

Es recomendable, sentir el dolor por la pena y expresarlo de la forma en que sintamos, debemos hacerlo: llorar si hay que llorar, y derramar lágrimas, reunirte con amigos y familiares para hablar con ellos de eso que ahora sale de tu alma, No podemos pretender estar bien cuando no lo estamos, así que es recomendable incluso pedirse unos días de licencia de tu trabajo, por ejemplo.

La reconstrucción de momentos y espacios

Y es que una mascota, deja espacios tan vacíos e inmensos como los de una catedral, y será inevitable que sientas esa infinita ausencia sumada a tu impotencia de recuperar dichos momentos y espacios como solían ser. por ello es muy importante que empieces a crear unos nuevos, o como yo lo suelo llamar: “poner recuerdos sobre los recuerdos”

Abrazar el recuerdo de nuestra mascota

Ya por último, todas las cosas caerán por su propio peso, y nosotros, muy seguramente podremos hablar con otras personas o incluso con nosotros mismos, sin que el dolor nos apague la voz o nos ague los ojos, aceptaremos la realidad del ser amado perdido que se fue, pero que se quedó en nuestros corazones de por vida. Y en éste momento podríamos incluso darnos la oportunidad de adoptar otro animalito que pudiera servirnos de compañía y que nos diera el amor que todos recibimos de una mascota.

Mi experiencia con la muerte de mi mascota

Mi perro “NEGRO” (quien ilustra éste post), hace unos 3 meses apróximadamente dejó de existir, tuvimos que aplicarle la eutanasia, pues tenía un cáncer que le había invadido todo su cuerpo. Y aunque el siempre fué un perro fuerte, esta maldita enfermedad no tuvo compasión con El.

Ahora mismo recuerdo con mucha tristeza, su existencia con nosotros en casa: fue un animalito que recogimos de la calle, con muy poca expectativa de vida, pero que con el amor y el cuidado, floreció de nuevo, y pudo vivir con nosotros otros 4 años. Cuando lo recogimos ya no tenía dientes y estaba canoso, así que seguramente podía tener unos 10 a 12 años de edad. Sin embargo siempre fue un perro activo, cariñoso, un poco pedigueño, pero por sobre todo un buen compañero.

Al final el proceso de su partida fue sencillo, el veterinario, le aplicó la eutanasia, y el, se fue plácidamente, quedándose en su sueño definitivo, luego; algo muy importante que en gran parte alivió esa tragedia del momento y que por ello me atrevo a recomendarles, fueron los servicios funerarios de mascotas que contratamos para que dispusieran del cuerpo de nuestro animalito; personas muy profesionales se hicieron cargo de todo desde el mismo instante en que mi negro había fallecido, lo recogieron, lo trataron con respeto y humanidad y luego lo llevaron a su lugar final, “un jardín para la vida”, donde a través de un proceso de biocompost, nuestro perrito se convertirá en abono para fertilizar y alimentar las plantas de un hermoso jardín en el municipio de guarne cerca de Medellín. este es el link de la empresa Animal Compost

Vista panorámica desde las instalaciones del pet garden, este espacio estará lleno de árboles y flores

Como les comentaba, nunca estaremos preparados para la partida de un ser querido, por ello mejor es que nos preparemos para la vida de nuestro ser querido, para que sea felíz, plena, acompañada y amada. y ya está: “Al final todos estaremos juntos”, así que mi negrito donde quiera que estés quiero decirte que: un día todos correremos por praderas de verdes prados, donde no habrá dolor y todo será felicidad…